Nov 28

ACNUR: Millones de personas refugiadas enfrentan las adversidades del invierno con un apoyo insuficiente

GINEBRA – A medida que las temperaturas comienzan a bajar en muchas regiones, millones de personas refugiadas y desplazadas dentro de sus propios países se enfrentan a un invierno riguroso con mucha menos asistencia debido a la caída de las donaciones humanitarias, y muchas se quedarán sin medios para protegerse del frío intenso, advierte hoy ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

“Los presupuestos humanitarios están al límite y el apoyo que ofrecemos para el invierno será mucho menor este año”, declaró Dominique Hyde, Directora de Relaciones Externas de ACNUR, quien acaba de regresar de Siria y Jordania. “Las familias tendrán que soportar temperaturas bajo cero sin cosas que muchos de nosotros damos por sentadas: un techo adecuado, aislante, calefacción, mantas, ropa de abrigo o medicamentos”.

ACNUR lanza hoy su campaña mundial de recaudación de fondos para el invierno con el fin de ayudar a las familias desplazadas por la fuerza y a la población retornada en una serie de lugares muy afectados a satisfacer sus necesidades urgentes en los próximos meses. Se trata de uno de los momentos más importantes del año para la recaudación de fondos de la agencia.

Este año, con los gobiernos recortando drásticamente su asistencia a socios como ACNUR, es más importante que nunca que individuos y donantes privados den un paso al frente para salvar vidas a medida que bajan las temperaturas. ACNUR tiene previsto recaudar al menos 35 millones de dólares estadounidenses para ayudar a reparar viviendas bombardeadas, aislar casas, proporcionar calor y mantas a niñas, niños y personas adultas mayores, y dinero para comprar medicamentos y comida caliente.

En Oriente Medio, la situación sigue siendo extremadamente frágil, pero más de un millón de sirios han podido regresar a su país desde la caída del régimen de Assad, y muchos de ellos han llegado a casas destruidas por años de guerra y combates. Las familias más vulnerables se enfrentan al frío sin nada que las proteja; los recortes de financiación amenazan con dejar a 750.000 personas sin el apoyo vital durante la temporada, incluyendo mantas, colchones, utensilios de cocina, lámparas solares y ropa de invierno.

“Las familias que conocí en Jordania mantienen la esperanza de regresar, pero se sienten abrumadas por el inmenso reto que supone la reconstrucción”, señaló Hyde. “Con la llegada de un invierno riguroso, la mayoría lucha por superar los obstáculos con casi nada”.

En Afganistán, las temperaturas bajo cero ya están dejando a muchas familias desamparadas. Nueve de cada diez afganos viven en la pobreza, incluso después de más de cuatro décadas de conflicto, y el país sigue enfrentándose a una crisis económica, un aumento del desempleo y unos servicios públicos y sistemas de apoyo social al límite de su capacidad. Más de 2,2 millones de personas afganas han regresado este año de Pakistán e Irán en condiciones extremadamente difíciles: vuelven con las manos vacías y con pocas perspectivas. Algunas nunca antes habían pisado Afganistán. Dos devastadores terremotos en los últimos meses han dejado a las familias aún más vulnerables al clima.

Este será el cuarto invierno de guerra total para millones de personas en Ucrania, entre ellas personas desplazadas internas. Las necesidades humanitarias siguen aumentando a medida que la intensificación de los ataques cobra vidas civiles y destruye infraestructuras, lo que se suma a las interrupciones en el suministro de gas, electricidad y agua. Las temperaturas podrían descender hasta los -20 °C, y las familias que ya se han visto abrumadas por años de violencia y destrucción se enfrentan a una temporada especialmente dura.

“A medida que bajan las temperaturas en el hemisferio norte, también lo hace la financiación humanitaria”, añadió Hyde. “Las familias desplazadas no deberían tener que afrontar el invierno solas. Nuestros equipos están sobre el terreno, decididos a proteger a la población refugiada del frío, pero se nos acaba el tiempo y los recursos. Necesitamos más financiación para ayudar a que muchas vidas sean un poco más tolerables”.

  • Con $2.900 al mes podés brindar 2 cilindros de gas a una familia desplazada en Afganistán para que puedan preparar comidas calientes durante el invierno.
  • Con $3.900 al mes, una familia desplazada recibe un juego de cocina y un cilindro de gas, para cocinar alimentos calientes en Afganistán.
  • Com $4.900 al mes podés brindar juegos de cocina y mantas a dos familias desplazadas que enfrenta el frío extremo en Ucrania
  • Con $10.500 al mes, una familia puede recibir un kit térmico rápido, una garrafa de gas y mantas, ayudándolos a mantener su hogar cálido y protegido durante el invierno.

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