GINEBRA – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advirtió hoy de que la escalada de las hostilidades en Oriente Medio y el deterioro del entorno de protección en la región podrían provocar un aumento de los retornos de ciudadanos afganos desde países vecinos.
En lo que va de año, alrededor de 110.000 personas afganas han regresado desde Irán, con una media de 1.700 retornos diarios desde que estalló el conflicto en Oriente Medio. La organización teme que la evolución de la situación regional pueda desencadenar movimientos aún mayores en las próximas semanas.
Los retornos a Afganistán ya habían alcanzado niveles excepcionalmente altos. En los últimos dos años, más de cinco millones de afganos han vuelto desde países vecinos, de los cuales casi 1,9 millones procedían de Irán solo en 2025.
Por ahora, la situación en la frontera parece engañosamente tranquila. Los retornos se están produciendo de forma ordenada, pero en un clima de tensión y ansiedad. Varias personas relataron hoy haber sido afectadas directamente por los bombardeos y aseguraron que ya no se sienten seguras, mientras que otras explicaron que el aumento de los precios y la presión económica hacen cada vez más difícil salir adelante.
Muchas familias afganas están atrapadas en ciclos repetidos de desplazamiento: primero huyen de Afganistán, después se ven obligadas a desplazarse dentro de Irán a causa del conflicto y, ahora, regresan de nuevo a Afganistán. Una vez de vuelta, estas personas —triplemente desplazadas— quedan atrapadas en una espiral de precariedad e incertidumbre.
Junto con otras organizaciones humanitarias, entre ellas UNICEF, ACNUR está ajustando y ampliando su capacidad de respuesta tanto en la frontera como dentro del país ante la posibilidad de un aumento de las llegadas.
Solo en el último año, en colaboración con sus socios, ACNUR asistió a más de dos millones de afganos necesitados en todo el país mediante servicios de protección, ayudas en efectivo y apoyo en los puntos fronterizos. La agencia cuenta con la infraestructura y el personal experimentado necesarios para responder si los retornos vuelven a producirse a gran escala; lo que falta es financiación suficiente y sostenida.
Aunque hoy la atención se centra en la frontera con Irán, la situación en la frontera con Pakistán sigue siendo crítica. Más de 160.000 afganos han regresado desde Pakistán en lo que va de año. Aunque los retornos se han estabilizado en las últimas semanas, el principal paso fronterizo de Paso fronterizo de Torkham permanece cerrado debido a tensiones, y los movimientos podrían aumentar rápidamente cuando vuelva a abrir.
ACNUR reitera la importancia de que los países vecinos mantengan espacios de protección para la población afgana. Los retornos deben ser voluntarios, seguros, dignos y sostenibles, y ninguna persona que necesite protección internacional debe ser obligada a regresar a un lugar donde sus derechos o libertades puedan estar en peligro.
Dada la magnitud de los retornos y las limitaciones financieras de las operaciones humanitarias, será necesario un apoyo adicional si las llegadas aumentan. El respaldo internacional oportuno es esencial para que ACNUR y sus socios puedan seguir protegiendo y asistiendo a refugiados y retornados en toda la región, así como a las comunidades que los acogen.
Para más información, por favor, contactar:
En Kabul, Charlie Goodlake: [email protected], +44 7810 260093
En Bangkok, Mariko Hall: [email protected], +66 63 003 2028
En Ginebra, Babar Baloch: [email protected], +41 79 513 95 49

