GINEBRA – En vísperas del Mundial de la FIFA 2026, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, anuncia la creación de un equipo simbólico formado por futbolistas de todo el mundo marcados por experiencias de refugio y desplazamiento forzado.
Este “Gamechanging Team”, que marca la diferencia, encarna la esperanza, el coraje y la resiliencia, y demuestra que todo es posible cuando jóvenes que han huido de la guerra y la persecución encuentran protección, oportunidades y acogida.
La iniciativa se lanza hoy, antes del Día Mundial del Fútbol de la ONU, que se celebra el 25 de mayo.
El equipo está capitaneado por el Embajador de Buena Voluntad de ACNUR y capitán de la selección masculina de fútbol de Canadá, Alphonso Davies, nacido en un campo de refugiados en Ghana después de que sus padres huyeran de la guerra en Liberia antes de ser reasentados en Canadá. Junto a él figura el internacional alemán Antonio Rüdiger, cuyos padres huyeron del conflicto en Sierra Leona y encontraron refugio en Alemania, país al que hoy representa.
El equipo lo completan:
- Asmir Begović, jugador del Leicester City FC, que huyó de Bosnia con cuatro años y representó a Bosnia y Herzegovina en su primer Mundial.
- Ali Al-Hamadi, del Luton Town FC, que huyó de Irak para encontrar seguridad en el Reino Unido y ha ayudado a su país a clasificarse para su primer Mundial en 40 años.
- Eduardo Camavinga, jugador del Real Madrid, cuyos padres vivieron la guerra en Angola antes de empezar una nueva vida en Francia, país cuya selección integra actualmente.
- Victor Moses, del FC Kaisar, que huyó de Nigeria hacia el Reino Unido y llegó a representar a su país de origen.
- Mohamed Touré, del Norwich City FC, nacido como refugiado en Guinea y reasentado en Australia, cuya selección nacional defiende hoy.
- Awer Mabil, del CD Castellón, nacido en el campo de refugiados de Kakuma y mundialista con Australia.
- Nestory Irankunda, del Watford FC, nacido en un campo de refugiados en Tanzania y reasentado en Australia, país del que forma parte del equipo internacional.
- Bernard Kamungo, del FC Dallas, criado en un campo de refugiados en Tanzania antes de ser reasentado en Texas (Estados Unidos). Ha representado a la selección estadounidense en varias ocasiones.
- Ermedin Demirović, del VfB Stuttgart, cuyo padre huyó de Bosnia al inicio del conflicto y rehízo su vida en Alemania. Allí nació y se crio Ermedin, quien representa a Bosnia y Herzegovina, contribuyendo a la segunda clasificación mundialista del país.
Muchos de estos futbolistas estarán presentes en los terrenos de juego del próximo Mundial que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos.
En un mundo marcado por los conflictos, donde más de 117 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, el Gamechanging Team de ACNUR simboliza lo que puede lograrse cuando los jóvenes encuentran protección y oportunidades. Unido dentro y fuera del campo, sus integrantes representan un mensaje de esperanza y se suman al llamamiento de ACNUR para reclamar seguridad y oportunidades para los 48,8 millones de niños desplazados en todo el mundo.
Con el mayor Mundial de Fútbol masculino de la historia acaparando la atención global este verano, estos jugadores se comprometen a utilizar su visibilidad para compartir sus historias —desde su infancia hasta la actualidad— y mostrar su apoyo a los jóvenes que se han visto obligados a huir.
Alphonso Davies, jugador de la selección de Canadá y capitán del equipo simbólico de ACNUR, declaró: “Es muy especial liderar el Gamechanging Team de ACNUR, formado por jugadores marcados en su infancia por la guerra y el desplazamiento. Somos la prueba de lo que es posible cuando los niños encuentran seguridad y oportunidades. En tiempos como estos, espero que podamos transmitir esperanza y la convicción de que, por difícil que sea el camino, siempre es posible superarlo”.
Antonio Rüdiger, de la selección de Alemania añadió: “Mis padres llegaron a Alemania desde Sierra Leona buscando seguridad y un futuro mejor. Representar hoy a Alemania es, para mí, cerrar un círculo. Es un orgullo, pero también una responsabilidad: dar lo mejor de mí en el campo y contribuir a generar un impacto positivo fuera de él. A través de mi fundación en Sierra Leona y de organizaciones como ACNUR, jóvenes y familias desplazadas tienen un mayor acceso a la educación, el deporte y la salud. Porque todos los niños merecen crecer, soñar y tener éxito”.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, subrayó: “Este verano se celebrará el mayor Mundial masculino de fútbol de la historia. Es un momento ideal para que el Gamechanging Team de ACNUR envíe un mensaje de esperanza a aficionados de todo el mundo. Cada uno de sus integrantes ha superado la adversidad para cumplir sus sueños, y son un poderoso recordatorio de lo que los jóvenes desplazados pueden lograr cuando encuentran protección y se les brindan oportunidades”.
Los niños y jóvenes figuran entre los colectivos más vulnerables en contextos de desplazamiento por guerras, violencia o persecución. Muchos experimentan separación familiar y situaciones traumáticas, y algunos sufren abusos. Para muchos jóvenes refugiados y para sus comunidades, deportes como el fútbol pueden convertirse en una herramienta de recuperación y apoyo, al mejorar el bienestar físico y mental, favorecer la inclusión y contribuir al desarrollo. Para quienes han tenido que huir, el acceso al deporte puede significar seguridad, oportunidades, recuperación, pertenencia y la posibilidad de imaginar un futuro.
El “Gamechanging Team” de ACNUR, el equipo que marca la diferencia, se presenta hoy con el lanzamiento de un cortometraje en redes sociales. El grupo también es protagonista de una obra del artista deportivo y activista por los derechos humanos Carling Jackson, que se publicará a finales de este mes y que retrata al equipo durante la alineación previa a un partido, junto a imágenes de sí mismos cuando eran niños.
Más información: http://www.unhcr.org/gamechangers

