Durante 2025, Fundación ACNUR Argentina impulsó “La guerra no es un juego”, una iniciativa destinada a visibilizar el impacto devastador de las guerras y los conflictos armados sobre la infancia.
Quienes se sumaron a esta campaña pasaron a formar parte de la comunidad de Ponchos Azules, integrada por personas que, a través de distintas iniciativas de Fundación ACNUR Argentina, expresan su compromiso con la protección de las personas forzadas a huir.
Al momento de la entrega, esa comunidad reunía más de 1.180.000 firmas. Todas ellas fueron presentadas en Nueva York como parte de un mensaje colectivo desde Argentina a la comunidad internacional.
Las firmas fueron entregadas a Vanessa Frazier, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la cuestión de los niños y los conflictos armados, por Sivanka Dhanapala, Director de la Oficina de ACNUR en Nueva York.
El mensaje fue claro: la niñez debe vivir, aprender y jugar en paz.
Tu firma estuvo ahí
Cada persona que se sumó a “La guerra no es un juego” incorporó su voz a una comunidad que ya venía movilizándose a través de otras iniciativas.
Por eso, esta entrega representa mucho más que el cierre de una campaña. Es la expresión acumulada de más de un millón de personas que, desde Argentina, decidieron comprometerse con quienes fueron forzados a huir.
La entrega marca el cierre de una etapa, pero el compromiso continúa.

