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Diez niños refugiados de Siria, República Democrática del Congo y Palestina ingresaron a una cancha de fútbol oficial. © ACNUR / Miguel Pachioni

ACNUR y Santos FC, aliados por los refugiados en Brasil

10 niñas y niños refugiados de Siria y República Democrática del Congo ingresaron a la cancha con los jugadores del equipo de fútbol brasileño. El deporte como forma de inclusión.
Fotos: © ACNUR / Miguel Pachioni
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*La noche del jueves 23 de enero marcó el debut de "Santos FC" en el Campeonato de Fútbol de San Pablo 2020. También, por primera vez, 10 niñas y niños refugiados de Siria, República Democrática del Congo y Palestina ingresaron a un cancha de fútbol oficial. No se trata de un único gesto. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y el club brasileño firmaron una alianza que promoverá la integración efectiva de las personas refugiadas más jóvenes a través del libre acceso a las diferentes escuelas de fútbol “Meninos da Vila”, repartidas en 12 estados y el Distrito Federal.


Niños refugiados de diferentes nacionalidades visitaron Vila Belmiro, estadio Santos FC, y ya tuvieron la oportunidad de salir al la cancha con jugadores profesionales.  Foto: © ACNUR / Miguel Pachioni


Fue genial llegar al estadio, ver a los fanáticos, usar el uniforme de Santos y caminar en esa gran cancha. Tenía muchas ganas de correr, pero tuve que esperar a los jugadores. Tengo muchas ganas de jugar al fútbol", comentó emocionado Joe, de ocho años. Esta característica del niño, de ser un corredor nato, tendrá la oportunidad de mejorar con la asociación establecida. Además del entrenamiento, el acceso a las escuelas de fútbol de Santos permitirá la expansión de las relaciones sociales entre niñas y niños refugiados y brasileños, compartiendo el mismo campo y los mismos sueños. “Quiero ser jugador de fútbol, ​​marcar muchos goles, ser abrazado por mis amigos y los fanáticos. Le garantizo que trabajaré duro para aprender a jugar como los futbolistas brasileños”, dijo Bader, un nene palestino de siete años.



Quiero ser jugador de fútbol, ​​marcar muchos goles, ser abrazado por mis amigos y los fanáticos. Le garantizo que trabajaré duro para aprender a jugar como los futbolistas brasileños”, dijo Bader, un nene palestino de siete años


Los papás y las mamás también estuvieron en Vila Belmiro para acompañar la acción. Desde las gradas del estadio, estaban encantados con la entrada de sus hijos a la cancha y también con la posibilidad de inscribirlos en las escuelas de fútbol de Santos. “Estamos felices de promover los sueños de los más chicos, de asegurar que cumplan los sueños de sus vidas, una vida que no ha sido fácil. Es importante aclarar quiénes son las personas refugiadas y cuánto podemos agregar a los brasileños, ya que tenemos objetivos comunes”, concluyó Prudence, un papá congoleño.


Las niñas y niños vieron el juego desde las gradas. Foto: © ACNUR / Miguel Pachioni


Además de la inscripción gratuita de niños refugiados en las escuelas de fútbol, ​​la asociación implementará capacitación técnica con empleados de Santos, campañas de comunicación conjunta y acceso de familias de refugiados a los juegos del equipo, haciendo que la multitud cante con diferentes acentos. A lo largo de 2020, se implementarán los diferentes puntos acordados en la asociación y, como resultado, habrá mucha alegría y compromiso por parte de quienes buscan la oportunidad de reiniciar sus vidas con dignidad, en un ambiente de paz y promoviendo nuevas amistades. Por lo tanto, el juego en sí ya está ganado.



*Por Miguel Pachioni desde San Pablo.


Tu aporte puede hacer una gran diferencia a la realidad de las niñas y niños refugiados.