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La llegada del virus a los campamentos tendría consecuencias devastadoras

El coronavirus no discrimina, y por tanto la respuesta mundial ante la crisis del COVID-19 debe incluir a todas las personas, también a las refugiadas y desplazadas. La pandemia global avanza muy rápido. Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarase el brote de coronavirus como pandemia global, el número de nuevos casos y fallecidos no ha dejado de crecer.

Hay 79,5 millones de personas refugiadas en el mundo que son más vulnerables ante la amenaza del COVID-19. La llegada del coronavirus a los campamentos, donde a menudo la población vive hacinada y sin las condiciones de higiene mínimas, tendría efectos devastadores. Por eso, ACNUR ha puesto rápidamente en marcha un Plan de prevención, preparación y respuesta del COVID-19 siguiendo todas las recomendaciones de la OMS. Pero para llevarlo a cabo necesita el apoyo y la colaboración de los socios y donantes. La ayuda es ahora más necesaria que nunca para evitar una catástrofe en los campamentos.

emergencia coronavirus

ACNUR en terreno

El programa de ACNUR recoge acciones como estas para minimizar el riesgo de contagio entre la población refugiada:

• Distribución de agua potable y jabón entre los refugiados y desarrollo de infraestructuras sanitarias, refugios colectivos y centros de recepción.
• Campañas de información sobre el COVID-19 y medidas de higiene entre los refugiados en su propio idioma.
• Asegurarse de que los refugiados son atendidos por los planes nacionales de salud para enfrentar la pandemia del COVID-19.
• ACNUR también ayuda a los países de acogida a aumentar sus existencias de analgésicos, materiales intravenosos y medicamentos para reducir la fiebre y el dolor.
• Formación del personal sanitario y evaluación de las necesidades: equipo médico, suministros, instalaciones y transporte en ambulancia.

134 países

de acogida de refugiados han registrado casos positivos de COVID-19.

745 millones

de dólares necesarios para hacer frente a esta emergencia.

80 %

de la población refugiada vive en países con sistemas de salud débiles.

Tu aporte puede hacer una gran diferencia

Si la higiene es clave para prevenir el virus, ¿qué pasará entre las poblaciones de refugiados que apenas tienen 10-20 litros de agua por persona al día y que no disponen de jabón ni de líquido desinfectante?

Los refugiados, además, se encuentran generalmente en un estado de salud frágil tras días y semanas de huida. Muchos están heridosenfermos y no tienen acceso a agua potable ni a alimentos. Si el COVID-19 llega a los campamentos, podrían perderse muchas vidas. Refugiados y coronavirus podría ser una trágica combinación.

“La mejor forma de protegernos es permitir que todas las personas tengan acceso total a los servicios sanitarios, incluyendo las personas más vulnerables en las comunidades”.

Filipo Granddi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

ACNUR está en la primera línea brindando ayuda; en la lucha contra el coronavirus

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