Doná ahora  0800-345-2444
Ene 14
Rehman Gul* y su hija de dos años cerca de su casa en las afueras de Kabul. La familia huyó de Jalalabad hace 10 años a causa de los combates (*Nombre cambiado por motivos de protección). © ACNUR/Andrew McConnell

Afganistán: La ONU y socios lanzan planes para ayudar a 28 millones de personas

La población de Afganistán se enfrenta a una de las crisis humanitarias de más rápido crecimiento del mundo.

Foto: ACNUR/Andrew McConnell

Las Naciones Unidas y ONG’s lanzaron planes de respuesta conjunta con el objetivo de brindar ayuda humanitaria vital a 22 millones de personas en Afganistán. También para apoyar a 5,7 millones de personas afganas desplazadas y comunidades locales en cinco países vecinos. Los planes de respuesta humanitaria y para personas refugiadas combinados requieren más de 5.000 millones de dólares  de financiación internacional en 2022.

La población de Afganistán se enfrenta a una de las crisis humanitarias de más rápido crecimiento del mundo. La mitad de la población lidia con el hambre aguda. Más de 9 millones de personas están desplazadas. Millones de niñas y niños no van a la escuela. Los derechos fundamentales de las mujeres y las niñas se ven amenazados. Los agricultores y ganaderos están lidiando con la peor sequía en décadas, y la economía está en crisis. Sin apoyo, decenas de miles de niños y niñas corren el riesgo de morir de desnutrición debido al colapso de los servicios básicos de salud.

 

Sin apoyo, decenas de miles de niños y niñas corren el riesgo de morir de desnutrición debido al colapso de los servicios básicos de salud.

 

El conflicto ha remitido, pero la violencia, el miedo y las carencias continúan impulsando a las personas afganas a buscar seguridad y asilo a través de las fronteras de su país. Particularmente en Irán y Pakistán. Más de 2,2 millones de personas refugiadas registradas y otros 4 millones de afganos con diferente condición están alojados en los países vecinos. Esto ha llevado al límite la capacidad de las comunidades de acogida, que también necesitan apoyo.

El Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths, señaló: “Los eventos en Afganistán durante el año pasado se han desarrollado con una velocidad asombrosa y con profundas consecuencias para la población afgana. El mundo está perplejo y busca la forma correcta de reaccionar. Mientras tanto, se avecina una catástrofe humanitaria a gran escala”.

Por otro lado, Griffiths agregó: “Mi mensaje es urgente: no le cierren la puerta a las personas de Afganistán. Los socios humanitarios están en el terreno y están actuando, a pesar de los desafíos. Ayúdenos a incrementar nuestra respuesta para evitar el hambre, las enfermedades, la desnutrición y, en última instancia, la muerte a gran escala, apoyando el plan humanitario que estamos lanzando hoy”.

 

Mi mensaje es urgente: no le cierren la puerta a las personas de Afganistán“, expresó Martin Griffiths

 

Una catástrofe humanitaria en Afganistán

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, declaró: “La comunidad internacional debe hacer todo lo posible para evitar una catástrofe en Afganistán, que no solo agravaría el sufrimiento, sino que generaría más desplazamientos tanto dentro del país como en toda la región”. Y añadió: “Al mismo tiempo, también debemos ampliar urgentemente la respuesta en apoyo a las personas refugiadas y a las comunidades que las han acogido durante generaciones. Las necesidades de las personas refugiadas no se pueden ignorar ni se puede dar por sentada la generosidad de los países de acogida. Necesitan apoyo y lo necesitan hoy”, añadió Grandi.

El plan para responder a las necesidades dentro de Afganistán requiere 4.440 millones de dólares, el llamamiento humanitario más grande jamás lanzado para un país. Si se financia, las organizaciones humanitarias podrán aumentar la entrega de alimentos y apoyo a la agricultura para salvar vidas, así como los servicios de salud, nutrición, alojamiento de emergencia, agua y saneamiento, protección y educación de emergencia.

 

Las necesidades de las personas refugiadas no se pueden ignorar, expresó Filippo Grandi

 

Mientras que el plan regional de respuesta para personas refugiadas requiere 623 millones de dólares (USD) en financiamiento para 40 organizaciones que trabajan en protección, salud y nutrición, seguridad alimentaria, vivienda y artículos no alimentarios. También para agua y saneamiento, medios de vida y resiliencia. Además de educación, logística y telecomunicaciones.

 

Te puede interesar: Refugiados combaten incendios forestales para preservar el medio ambiente

 

 

Fuente: ACNUR.ORG